domingo, 13 de enero de 2008

Buenos propósitos

Tengo un Jaguar XKR. Una casa de mil metros en La Moraleja. Un sueldo anual con cinco ceros. Y un problema:

Cuando lo has conseguido todo, ¿qué propósitos puedes hacer para el año nuevo?

No pienso ser mejor persona: adoro la inmoralidad. No necesito adelgazar. Ya dejé de fumar el año pasado: me pasé a la cocaína, que está mejor vista que el tabaco. ¿Apuntarme a un gimnasio? Voy tres veces por semana -aunque no sería mala idea apuntarme a otro: ya me he tirado a las que valen la pena de este-.

Así que solo se me ocurre una cosa

Quiero que dejes de odiarme.

No me importa que me detestes. Desde pequeño estoy acostumbrado a que la gente me aborrezca. Es el precio que pagamos los que somos distintos –por qué no decirlo-, los que somos mejores. Pero es que ahora sois millones.

Una cantidad que, aun siendo monstruosa, no es el problema. El problema principal es más bien cualitativo: vuestro odio es injustificado.

No me interpretes mal. Sé que tenéis vuestros motivos. Soy una mala influencia para vuestras familias. Hago que os sintáis pobres, gordos y vulgares. Maleduco a vuestros hijos. Os trato como idiotas. Decís que soy un manipulador, cínico y aprovechado.

Y tenéis razón.

En una época menos civilizada, me habríais quemado en la hoguera.

En esta, tengo incentivos, plaza de parking y un plan de jubilación millonario.

¿Mi secreto?

Me necesitáis.

Desesperadamente.

En otros tiempos hacían falta héroes y reyes, profetas y filósofos, guerreros y santos.

Hoy, sólo los ejecutivos de televisión somos verdaderamente imprescindibles.

¿Que no?

Haz la prueba. Puedes imaginar un mundo sin ejércitos. Puedes imaginar un mundo sin gobiernos. Puedes imaginar un mundo sin religión.

¡Pero no resistirías ni un día sin televisión!

Ahí entro yo. Alguien tiene que decidir qué es lo que se asoma a la pantalla del dichoso trasto.

Y por eso cada noche me odian millones de personas.

Así que mi propósito para el año nuevo es conseguir que me conozcáis mejor. Por eso he abierto este blog. Os ayudará a comprenderme más. Servirá para aclarar ciertos malentendidos. Descubriréis el tipo de persona que soy en realidad.

Y seguiréis odiándome, pero mejor: ya no será por los motivos equivocados.

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3 comentarios:

Blogger Charlie B. ha dicho...

Juaaaaaaaaaas, me apunto ejecutivo.

Te odio, you know!

Un escupitajo! te seguiré leyendo.

18 de enero de 2008, 20:27  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Ya era hora de que alguien se erigiera en defensa de la television basura de millones de personas, tanta crítica me aburre...

Tres hurras por el ejecutivo y a ver cuando se monta una fiestecilla en la Moraleja!

18 de enero de 2008, 20:36  
Anonymous Anónimo ha dicho...

¿Cómo osas?
Todo lo que sube baja así que ojalá te vuelvas impotente y con problemas de corazón que te impidan usar viagra. Y que tengas almorranas y no las sufras en silencio.

19 de enero de 2008, 23:08  

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